Es lo que tiene que alguien que tuvo en su dia la Snes descubra las virtudes de la Mega Drive, que va saltando de un juego al otro y va recordando todos esos juegazos que el vecino de enfrente tenia y el no.
Uno de ellos era sin duda Comix Zone, un juego en el que controlábamos a un dibujante que se veía atrapado dentro de su propio cómic y teníamos que lograr salir de el. Lo de que el escenario estuviera dividido por viñetas y paginas era simplemente genial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario